Empezó un nuevo semestre con muchísima chamba y yo estoy re-contenta por eso.
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Mirando en perspectiva, el semestre pasado yo era una verdadera novata en mi chamba y reconozco que me costó muchísimo agarrar la onda; pero al margen de ser responsable en el cumplimiento de mis deberes, me sentía con la responsabilidad de mostrar que soy capaz de hacer bien mi chamba pese a cualquier rush temporal.
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A siete meses de eso, las cosas son iguales pero diferentes. Ya no soy tan novata, pero siempre hay cosas que aprender, que mejorar y que proponer. Sigo teniendo la enorme responsabilidad de cumplir con lo que a mí me toca, de chingarle y de ser parte de un proyecto como este. Reconozco el enorme privilegio de trabajar donde trabajo y ahora eso es lo diferente: el compromiso ya no se desprende de la responsabilidad, sino de la convicción de que es esto lo que quiero hacer porque vale la pena, porque representa algo bueno, porque en México nos merecemos mejores generaciones
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Viene un semestre nuevo y lleno de retos, de más responsabilidad, de aprendizaje, de chingas, de viajes, de corajes, de cansancio, de risas, de chelas, de comida deliciosa y de encuentros inesperados.
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¿A poco no se mueren de envidia? ¡¡Tengo un trabajo bien chido!!